Mostrando entradas con la etiqueta bahiablanca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bahiablanca. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de marzo de 2026

LAS HUELLAS DEL DIABLO EN BAHIA

Publicado en LA NUEVA .el diario de Bahia Blanca

Las huellas del diablo en Bahía Blanca

Mucho más que una leyenda urbana, la historia del exorcismo fallido en la vieja iglesia del Hospital Penna, antes de su restauración, sigue siendo un secreto a voces en algunos círculos de poder.

Las huellas del diablo en Bahía Blanca

Fernando Quiroga / Especial para “La Nueva.”

   El relato que presentamos a continuación, nace del testimonio del Presbítero Miguel Ángel, recientemente fallecido, sacerdote muy querido por la comunidad rosaleña y castrense, quién lo refirió a quien suscribe el artículo, en una reunión informal a fines de 2008. En una madrugada de sobremesa y anécdotas, el religioso contó una historia que según sus palabras prefería olvidar.

   Honorio García Jaén es menor que yo; un franciscano simpático con el compartimos grandes cosas en España– expresaba el Párroco-. Se vino en el 89; era un gran amigo al que me encantaba visitar. Como hombre de fe, siempre dije que era un tanto quijotesco su interés por la actividad paranormal. Compartimos muchas inquietudes, pero yo me concentré en lo pastoral, y él, en otros menesteres de Dios…

   Templados por una exquisita cosecha de Cavernet Sauvignon, y las llamas de un hogar campestre en esa fría madrugada de julio de 2008, el sacerdote narró un episodio de posesión diabólica reciente (para ese momento y aún hoy) ocurrido en los años 90, protagonizado por el mencionado García Jaén y un Capellán Militar, el cual, por su expreso pedido, omitiremos el nombre.

   La historia se desarrolla en el Hospital Penna en el segundo semestre de 1994. Solía aparecer por la guardia del nosocomio, una anciana indigente que, muy pronto se ganó la simpatía de pacientes, médicos y residentes. Arminda Pardales, quien declaraba tener 84 años y no tener familia, de origen santiagueño y devota de la telesita, había llegado a Bahía Blanca en el marco de la feria de artesanos de ese año. Enamorada de nuestra ciudad, decidió quedarse. La artritis, avanzando a pasos agigantados, tomaba sus manos más no su voluntad; dueña de una sonrisa irrepetible, la veíamos vender flores, actividad sugerida y compartida por su amiga, la florista Delia de Madariaga.

   La crónica nos lleva a una tarde de fines de octubre, cuando mientras entregaba madrigales y sonrisas, convulsionó ante la sorpresiva mirada de todos. Enfermeros, médicos y otros (hasta los taxistas residentes) se acercaron a la guardia médica para prestarle apoyo y contención. Lo cierto es que, de la noche a la mañana, Arminda perdió la chispa que la caracterizaba. Ensombrecida por dolores y pérdida de memoria, expiaba la nada; su mirada, antes jovial y pícara, ahora vagaba en los puntos muertos de los rincones.

   El diagnóstico fue desolador: la demencia senil avanzaba. Sin embargo, de repente y sin explicación, después de semanas de un aletargado y triste deterioro, una mañana de lluvia primaveral “despertó”. Como si hubiese dormido confortablemente una noche sin par, comenzó a ser la misma de siempre. Contenta y dicharachera, revivió su carisma y la alegría de todos vertebró la jornada.

   En aquel año, García Jaén había decidido quedarse unos meses en Bahía Blanca y, voluntarioso como era, visitaba el Penna, por lo que naturalmente conocía a Arminda. Aquel crepúsculo de octubre de 1994, y ya habiendo terminado el horario de vistas, Honorio fue a saludarla. La encontró de espaldas, en silencio, mirando la ventana.

  El Presbítero, hace hincapié en el extraño relato de su amigo y compañero, al que llamaba cariñosamente el Galleguito, aunque su acento andaluz lo situase en otro vergel de la Madre Patria:

   Recuerdo que había terminado la misa de las siete de la tarde y me llamó; estaba claramente ofuscado y temeroso, me contó una situación que, sabiendo que venía de él, no podía ser mentira. Le presté toda la atención del mundo, y nos pusimos en manos de Dios…

   Arminda – la llamó jovialmente Honorio – te he traído los dulces de los que tanto gustas!

   La anciana, sin inmutarse, repetía una frase un tanto incómoda:

   Me quieren arrancar la piel… me quieren arrancar la piel… - Honorio, sumamente preocupado se acercó contenedor. Al notarlo la anciana cambió la postura; los brazos laxos a los costados y la atención profundamente dispersa.

   El franciscano fue presa de una incomodidad a la que definió como antinatural.

   ¿Arminda, estás bien? – la preocupación embargaba cada molécula del aire enrarecido de la habitación.

   La octogenaria, con el rostro desencajado, giró presurosamente el cuello hacia el sacerdote; habló con una extraña voz gutural, mientras lo observaba amenazante

   Ubi fumus, ibi ignis- exclamó en perfecto latín. Lo paradójico, es que la anciana a duras penas se expresaba correctamente en castellano.

   Mudo de espanto, Honorio reconoció la frase: donde hay humo es porque hay fuego, una sentencia antigua e inexorable. Una catarata de certeza sobrenatural pareció inundar la habitación. Con exagerada mueca, la vieja se le abalanzó, tomándolo del cuello y levantándolo en el aire. García Jaén, sentía que si aún podía respirar, era porque la anciana (o lo que la habitaba) decidía no asfixiarlo.

   Con dificultad sobrehumana, tirando con todas las fuerzas de sus dos manos, no pudo quitar las falanges artrítica. ¿Quis es?, alcanzó a preguntarle en latín (literalmente Quién eres?) a lo que Arminda, sonriendo grotescamente, expresó: Eram quod es, eris quod sum, voz que reza Yo era lo que tú eres; y tú serás lo que soy.

   Arrojó al sacerdote contra la pared y cuando este levantó la vista, la anciana ya no estaba. Alertados por el ruido, un capellán castrense y una enfermera, entraron. La operaria fue a dar aviso a los superiores de la falta de Arminda, y Honorio aprovechó para poner en autos al otro sacerdote.

   Allí fue cuando me llamó– refería aquella noche, Miguel Ángel narrando el episodio–. Estábamos consternados, en ningún momento se nos ocurrió pensar que no fuera otra cosa que posesión; los signos eran muy claros, sin embargo, declararlo hubiera sido un problema para la carrera de todos. Había que actuar rápido, y Honorio decidió improvisar el ritual.

   Eran cerca de las nueve de la noche y la buscaban infructuosamente. Sin querer dar una voz de alarma, silenciosamente los dos hombres recorrieron dependencias, incluso el ala abandonada del hospital, en muchas ocasiones, refugio de linyeras y malvivientes. Sin embargo, guiados por fuerzas que van más allá, Honorio y el Capellán, enfilaron sin dudar al lugar al que creyeron que serviría de refugio para una abominación.

   La Porciúncula (tal es el nombre de la pequeña capilla por entonces abandonada) era parte del complejo original del hospital. Levantada en 1927, lleva ese nombre en memoria de la renombrada iglesia franciscana. En aquel entonces destruida, la antigua “capillita” del viejo policlínico, era tierra fértil para albergar a la extraña criatura. El espacio de fe, sin sagrario y vandalizado, había quedado en parte oculto en la enorme estructura desde 1957. Los sacerdotes, persignándose, con un solo ejemplar de bolsillo del nuevo testamento, se dirigieron a la torre románica de 18 metros, oculta pero siniestra y latente, en la tarde que ya había declinado en noche inexorable.

   Ya acercándose la vieron, sin dar crédito a sus ojos. La anciana se había arrancado el camisolín de internación y se movía, desnuda y serpenteante, trepando con monstruosa agilidad, por una de las dos columnas ornamentales que presidían el pequeño recinto profanado.

   Los clérigos entraron rezando a viva voz, y el Capellán encendió una linterna que dirigió al rostro de la poseída. La anciana de 84 años, saltó hacia el altar como un animal de presa; amenazante, con imposible y demoníaca agilidad. El rostro iluminado artificialmente era una máscara helada con los pómulos hechos jirones. Como un cuadrúpedo acechante, encaramada en el altar, aullaba mostrando la boca desdentada. Honorio tenía en la repisa del hotel donde se hospedaba, un ejemplar de De exorcismis et supplicationibus quibusdam, el ritual romano aprobado para realizar exorcismos. Nunca lamentó tanto no tenerlo. Sin embargo, seguir adelante era la única posibilidad, así que comenzó a caminar lentamente hacia Arminda, mientras recitaba, cadenciosamente, el prólogo del Evangelio de San Juan

   In principio erat Verbum…

   La mujer gimió como una bestia mítica, y vomitó una copiosa y sólida solución hacia los sacerdotes

   et Verbum erat apud Deum…

   ¿Estás seguro?- Inquirió el Capellán tembloroso, sosteniendo en alto la linterna mientras se persignaba a tan solo tres metros de la figura que, cobrando suerte de bestia salvaje, los miraba desafiante.

   et Deus erat Verbum– afirmó Honorio como en trance.

   La posesa, dislocando la cabeza hacia atrás, emitió una especie de graznido; repugnancia inenarrable y profunda impresión para los dos hombres que, consternados, guardaban silencio. El Capellán lloraba de la impresión. Aquella criatura que Arminda había sido alguna vez, y en un movimiento imposible, descendió rápidamente del altar para abalanzarse sobre Honorio, mordiéndolo en el rostro. El Capellán, saltando sobre la octogenaria figura, no solo no logró despegarla de Honorio, sino que fue arrojado contra una de las paredes, rompiendo con su cuerpo lo que quedaba de uno de los vidrios laterales. Dos policías y la enfermera que había ido a alertar la seguridad, entraron a la minúscula nave de la pequeña Iglesia en ruinas, a tiempo para ver con profundo horror, como la anciana sostenía la boca abierta del franciscano seminconsciente, mientras desde la suya transfundía a ésta, una especie de líquido espeso y oscuro.

   La escena dantesca terminó cuando a la voz de alto y desenfunde de uno de los oficiales, la anciana se desplomó sobre Honorio, rodando sobre si misma, gritando hasta desgañitarse, antes de desencadenar un irrevocable paro cardíaco.

   El capellán cuyo nombre te pido que guardes para vos, me contó que la pobre falleció en el acto– expresó el Présbitero entre las sombras del alba-. En cuanto a Honorio, todavía libra su batalla… él es quizás, el mejor entre todos nosotros.

   Algunos aseguran que, en un cercano monasterio de la provincia de Buenos Aires, hay una celda de clausura donde un franciscano español, que no han visto ni siquiera los monjes residentes, y que posee ulceraciones y profundas heridas, lucha noche a noche, contra enemigos invisibles que, entre gritos irrepetibles, dicen querer arrancarle la piel.

sábado, 29 de noviembre de 2025

SEGUÍ QUEDANDO COMO EL CULO, DALE

           OTROS 50 PIROPOS PARA QUEDAR COMO EL ORTO

  1. Veni pa'ca, diosa... que te doy una puñalada de carne.

  2. Con ese tacho y esta manguera hacemo' flor de lavarropas!

  3. En el planetario: - ¿Por qué pagar para ver las estrellas?... si yo te las puedo hacer ver gratis.

  4. Mucho jamón para este par de huevitos.

  5. - Hermosa, ¿sabés el cuento del culo?
    - No.
    - Después te lo hago.

  6. Me gustaría ser Coca-Cola para hacerte 'sentir de verdad'.

  7. ¿Querés que juguemos a la milanesa?... es igual que el teto pero abajo de la mesa.

  8. Veni mamita, que te voy a mandar los pelos pa' dentro, como balazo en la nuca.

  9. Te quiero... y por quererte me muero. Si por quererte me muero, no se para qué carajo te quiero.

  10. Si tu pierna izquierda fuera viernes y tu pierna derecha fuera domingo... dejame pasar un fin de semana contigo.

  11. Te quiero como la mierda, no te olvido ni cagando. Cada pedo que me tiro, es un beso que te mando.

  12. Linda, recibite de cinturón negro... y entrega el marrón.

  13. Como me gustaría que fueras vaca... para poder ordeñarte esas tetas.

  14. Me gustan las chicas que me dan helado... el lado de atrás.

  15. Tus ojos son dos faroles que iluminan mi camino, anoche los cerraste y me hice mierda contra un pino.

  16. Vení que te chupo el culo hasta escupir marrón!

  17. Como quisiera ser pedo... para hacer tronar esas nalgas.

  18. Mujer de pollera violeta te cambio mi pete por una teta.

  19. Ojalá fueras pollo al spiedo, pa' meterte el palo por ese hueco y ponerte a sudar.

  20. Estás haciendo la dieta del pollo con papas?... una patita para un lado, una patita para el otro y pa pa pa pa...!

  21. Arremangame el canelón y chupame la ricota, mamita!

  22. En la punta de aquel cerro tengo dos ranchos sin techar... si venís conmigo, techo uno.

  23. Me gustaría ser laxante para hacerte cagar!

  24. Me gustaría ser Curita para tapar ese tajo.

  25. Mamasa con ese culo te invito a cagar a casa!

  26. Flaca... tirame un hueso!

  27. No tengo pelos en la lengua y me encantaría que lo comprobaras.

  28. ¿Jugamos al adivino?... vos te sentas en mi cara y yo adivino cuanto pesás.

  29. Me vuelve loco el movimiento de tus labios cuando corres los 100 metros con vallas.

  30. Que dichosa mañana aquella en que aparezcan tus hermosos zapatitos debajo de mi cama!

  31. Mamita estás tan buena que te comería con todo y ropa! aunque pasara un mes cagando trapos!

  32. En esta noche tan fría, yo te ofrezco mi estufa, no tiene pilas ni cables, pero igualmente se enchufa.

  33. Quisiera ser y no soy, quisiera ser y no puedo. Quisiera ser tus calzones aunque me cagues a pedos.

  34. Tenés el andar del ganso y el color de la guinea, y tenés el culo más negro que caño de chimenea!

  35. Fui a cagar a tu ventana creyendo que me querías. Ahora que no me querés, dame la mierda, que es mia!

  36. Me gustaría ser agua podrida para estar todo el dia en esa zanja.

  37. Pelirroja!... que lindo tuquito para mi ñoqui.

  38. Nena corazón de alpaca, si no me prestás el de hacer pis, prestame el de hacer caca.

  39. Nena corazón de alambre, casate conmigo y nos cagamos de hambre.

  40. Negra, para de mover el culo que se te marean los soretes!

  41. Mamaza!, te gua' hacer un camisón de baba!

  42. Te falta cagar al trote, Yegua!

  43. ¿Jugamos a los muertos vivos?... vos te tirás al piso y te haces la muerta, yo me tiro arriba tuyo y me hago el vivo.

  44. Sos el complemento ideal para terminar mi dormitorio.

  45. Para llegar a tus ojos hay que hacer noche en el ombligo.

  46. Dame una sola razón para que no tenga que violarte.

  47. ¿Por que no haces una propuesta?... así te puedo apoyar.

  48. Quien fuera mecánico para meterle mano a esa máquina.

  49. Te abriría un boquete para robarme tu tesoro.

  50. Con vos no se donde iría a parar, pero sí se donde podríamos acostarnos.

martes, 25 de noviembre de 2025

50 PIROPOS PARA QUEDAR COMO EL ORTO

 

  1. Menos miedo te meten de todo.

  2. Que no me entere yo que ese culito pasa hambre.

  3. ¡Nena, con esa delantera ganamos el mundial!

  4. Decime cómo te llamás y te pido para Reyes.

  5. Si te agarro te dejo el flujo a punto nieve!

  6. Soñé que eras un diario y yo un canillita... y te re partía.

  7. Quisiera que fueses estampilla, para pasarte la lengua y meterte en el sobre.

  8. Como me gustaría ser Dogui, para que me cagues a mordiscones... PEEEEERRRRA!!!

  9. Mamita, como me gustaría que fueses papa... para agarrarte con esta leche y hacerte puré.

  10. Nena, juguemos al 42... vos te pones en 4 y yo en 2.

  11. Se te cayó un pétalo... flor de puta.

  12. El pingo se me murió, y mis huevos están de luto. Abrí las piernas mamita, para enterrarte el difunto.

  13. Anoche soñé que vos eras un árbol y yo el viento... y te movía... te movía...

  14. Nena, no muevas tanto la jaula, que se te va a marear la cotorra.

  15. Tus ojos son dos cerezas. Tus mejillas dos manzanas. Que linda ensalada de frutas haríamos con mi banana.

  16. Quien fuera jubilado, para hacer esa colita.

  17. Chiquita, dejame ser el almíbar de tus duraznitos.

  18. Mamaza, tanta carne y yo en vigilia.

  19. Cuanto globo y yo sin fiesta!

  20. Diosa... mostrame una, que yo me imagino la otra.

  21. Que linda maceta... para mi flor de poronga!

  22. Tus ojos son dos luceros, tu pelo muy juguetón, metete un palo en el orto y mira que sensación.

  23. Nena, hacemos el 68?... vos me la chupás y yo te debo una.

  24. Que regla ni que compás ?!!!!!, si no se puede por delante, que sea por detrás.

  25. Quisiera ser y no soy, quisiera ser y no puedo. Quisiera tocarte el culo aunque me cagues los dedos.

  26. La pampa tiene el ombú, el ñandú la ligereza y mi bicho acá colgado, tiene una flor de cabeza.

  27. Epa!... si esa es la cola... cómo será la película!

  28. Si tus piernas son las vías... cómo será la estación!

  29. Mamaza!... vos con esas curvas y yo sin frenos!

  30. Me gustaría ser heladero... para darte sin parar.

  31. Haceme caquita en un ojo y decime pirata de mierda!

  32. Jugamos a la basurita?... Vos te tiras al suelo y yo te recojo.

  33. Los ángeles no tendrán espalda.... pero que culo, Dios mío!

  34. Nena, no soy ninja... pero te parto en ocho igual!

  35. Adiós, niña bonita. De mirarte no me canso. Te regalo galletitas, si me chupás el ganso.

  36. Mamita, que linda máquina de cortar soretes!

  37. Si el mundo fuera un pañuelo... vos serías mi moco preferido.

  38. Mamaza, vení que te lleno el culo de renacuajos!

  39. Nena, te chuparía la argolla hasta que Chacarita salga campeón de la Libertadores.

  40. Si se unen los mares con los rios, unamos tus pelos con los míos.

  41. Morocha, juguemos al diptongo... vos lo buscás y yo te la pongo!

  42. Sos tan linda que te comería toda y después me cosería el culo pa' no cagarte.

  43. Como me gustaría ser tu secador de pelo... para que todos los días me agarres del mango.

  44. Cuando en la calle te vi, no pensaba darte bola, pero vista desde aquí qué bien se te ven las lolas!

  45. Negra... te chupo la argolla hasta que te aplaudan las orejas.

  46. Mamita... si no te mato, te dejo tuerta!

  47. Quien fuera zapatero para curtir ese cuero.

  48. Gorda!... te chupo el culo hasta que me quede la lengua como talón de indio!

  49. No me deslumbran tus ojos, ni me impresionan tus senos.Con que tenga yo tus nalgas lo demás es lo de menos.

  50. Cómo quisiera ser milanesa, para saborear esos limones.

viernes, 21 de marzo de 2025

SER BAHIENSE NO ES MOCO 'E PAVO

Bahía Blanca, conocida como "La Ciudad del Viento", "La chacra asfaltada", "El pago chico", es mucho más que un punto estratégico en la Provincia de Buenos Aires. Aquí, el carácter bahiense se moldea por la mezcla de culturas, su historia portuaria, campesina  y su entorno, que dan lugar a un estilo de vida único.

El bahiense sabe cómo enfrentar desafíos. Desde el viento implacable que forma parte de la vida cotidiana hasta las adaptaciones económicas a lo largo de los años, se ha forjado una personalidad de perseverancia. Este rasgo se evidencia tanto en sus industrias como en su fuerte sentido de comunidad.

La ciudad vibra con el básquetbol, no por nada es la cuna de talentos como Manu Ginóbili. Pero el espíritu deportivo trasciende este deporte, con una diversidad de actividades al aire libre que los bahienses disfrutan incluso en las condiciones más adversas. A esto se suma un amor por la cultura, con teatros y centros artísticos que buscan preservar y renovar las tradiciones locales. Hay mas teatros y espectáculos musicales fuera de temporada que en lugares archiconocidos de veraneo.

Bahía Blanca crece como un polo industrial, tecnológico y educativo. Sin embargo, el bahiense aún valora las reuniones familiares y los hábitos tradicionales, como el mate compartido o los asados del domingo. Este equilibrio entre innovación y costumbres ancestrales es parte integral de su identidad.

El bahiense recibe con los brazos abiertos a quienes llegan a la ciudad, ya sean estudiantes, trabajadores o familias en busca de nuevas oportunidades. La multiculturalidad en Bahía Blanca refleja una convivencia rica y, en muchos casos, armoniosa. Tomando en cuenta que Bahia Blanca ha crecido en una zona inhospita y que sus ciudadanos batallaron contra muchas adversidades, dicen los foraneos que los ciudadanos de Bahia son algo narcicistas y exclusivos, por ello que la venida de estudiantes pueblerinos de la provincia de Buenos Aires y otras provincias linderas, a la UNS, entremezclan su sencillez con la sociedad bahiense.

Aunque los bahienses suelen ser reservados al principio, muestran un profundo orgullo por su ciudad y su historia. Su humildad los mantiene conectados con la tierra y sus raíces, incluso mientras avanzan hacia nuevos horizontes. Predomina su noción de identidad.

En definitiva, ser bahiense es llevar consigo una identidad compleja, formada por la interacción de su entorno, su historia y su gente. Es una modalidad que sigue evolucionando con el tiempo, pero que siempre conserva la esencia de su origen.

miércoles, 19 de marzo de 2025

LA CHACRA ASFALTADA

La Historia de Bahía Blanca: De su Fundación en 1828 a la Actualidad, situada en la provincia de Buenos Aires, Argentina, tiene una rica historia que refleja su evolución como un importante centro político, económico y cultural en la región. Desde su fundación hasta el presente, la ciudad ha vivido transformaciones significativas.

Fundación y primeros años (1828-1850) La ciudad fue fundada el 11 de abril de 1828 por el coronel Ramón Estomba, despues de dos expediciones anteriores en las que sus integrantes desistieron quedarse en "esta tierra inhóspita" segun lo dicho al presidente Bernardino Rivadavia. Bajo el nombre de "Fortaleza Protectora Argentina" se construyó un fuerte. Su objetivo principal era proteger las fronteras del avance indígena y la supuesta crecimiento de la toma por tropas brasileñas en Carmen de Patagones, afirmando la soberanía argentina sobre la región sur de la provincia. En sus primeros años, Bahía Blanca funcionó como una guarnición militar y un pequeño asentamiento que dependía de la agricultura y la ganadería. 

Crecimiento y consolidación (1850-1900) Pasados los grandes malones de Calfulcurá y sus tribus, en lso que fueron repelidos unas cuantas veces, no sin antes robar, cuatrear, matar y violar. Con el avance de las campañas militares y la expansión de las vías ferroviarias, Bahía Blanca comenzó a consolidarse como un nodo estratégico. En esta etapa, su puerto natural en la bahía Blanca se convirtió en un punto crucial para la exportación de productos agropecuarios, impulsando el comercio y la economía local. Esto atrajo inmigrantes, principalmente de Europa, que contribuyeron a moldear la identidad cultural de la ciudad. Se transformó en una ciudad de "Pampa y Mar" tal cual se la llamó mas tarde.

Siglo XX: Expansión urbana e industrialización. A lo largo del siglo XX, Bahía Blanca experimentó una rápida urbanización. La llegada de industrias químicas, petroquímicas y energéticas consolidó su rol como un centro industrial clave en el país. Durante este período, la ciudad también se posicionó como un punto estratégico de transporte gracias a su puerto de aguas profundas, el cual facilitó el comercio internacional. Ya no fue mas "La chacra asfaltada" como se la denominaba. Un conocido periodista bahiense, Osvaldo J. Ochoa la llamó "Puerta y puerto del sur argentino" con buen atino!

En el ámbito cultural, la ciudad vio el desarrollo de instituciones educativas, como la Universidad Nacional del Sur (fundada en 1956), que promovieron el crecimiento académico y científico de la región. Y en lo que es espectáculos teatrales y musicales, durante todo el año los hay disponibles. Gastronomicos igualmente. 

En la actualidad, Bahía Blanca sigue siendo un centro económico y cultural de gran importancia en Argentina. La ciudad combina su herencia histórica con una perspectiva moderna, destacándose por su puerto, la diversidad de su actividad industrial y su enfoque en la sostenibilidad y la innovación.
Desde su fundación como una fortaleza militar hasta su papel actual como un polo industrial y educativo, Bahía Blanca es un ejemplo de evolución y adaptación. Su historia refleja los cambios de Argentina y su relevancia dentro del contexto nacional. 
 

domingo, 16 de marzo de 2025

JAMAS SE OLVIDARA!

La inundación del 7 de marzo de 2025 en Bahía Blanca marcó un antes y un después en la historia de la ciudad. Este desastre natural, provocado por lluvias torrenciales que acumularon más de 290 milímetros en tan solo 12 horas, dejó un saldo devastador: 16 personas fallecidas, más de 1.300 evacuados y daños materiales incalculables.

El temporal comenzó en las primeras horas del día, sorprendiendo a los habitantes con una intensidad sin precedentes. Las calles se convirtieron en ríos, y barrios enteros quedaron bajo el agua. La ubicación geográfica de Bahía Blanca, situada en la cuenca del Canal Maldonado y el Arroyo Napostá, agravó la situación, ya que el agua se acumuló rápidamente

Las autoridades locales y provinciales declararon el estado de emergencia y movilizaron recursos para asistir a los damnificados. Se habilitaron centros de evacuación y se suspendieron las clases, el transporte público y las actividades en espacios públicos. Sin embargo, la magnitud del desastre superó las capacidades iniciales de respuesta

El impacto de la inundación no solo fue físico, sino también emocional. Las imágenes satelitales difundidas por el Servicio Meteorológico Nacional mostraron el antes y después de la catástrofe, evidenciando la transformación del paisaje urbano. Además, este evento reavivó el debate sobre la infraestructura hídrica de la ciudad y la necesidad de medidas preventivas más efectivas para enfrentar fenómenos climáticos extremos.

En medio de la tragedia, la solidaridad de la comunidad se hizo evidente. Organizaciones locales y ciudadanos se unieron para recolectar donaciones y brindar apoyo a las familias afectadas. Este espíritu de unidad destacó la resiliencia de Bahía Blanca frente a la adversidad.

La inundación de 2025 es un recordatorio de los desafíos que plantea el cambio climático y la importancia de estar preparados para eventos extremos. Aunque las cicatrices del desastre aún son visibles, la ciudad trabaja arduamente en su reconstrucción, con la esperanza de un futuro más seguro y sotenible.

Bahía Blanca ha enfrentado varios eventos de inundaciones y temporales a lo largo de su historia. Aquí tienes algunos datos destacados:

  1. Inundación de 1933: El arroyo Napostá desbordó, afectando áreas urbanas y dejando un metro de agua en algunas casas. Muchas familias buscaron refugio en tranvías.

  2. Inundación de 1944: Otro desborde del arroyo Napostá causó graves daños. Aunque no hubo víctimas fatales en la ciudad, sí se registraron en la región.

  3. Obras de mitigación (1948-1951): Se construyó el canal aliviador Maldonado y se realizaron mejoras en el arroyo Napostá para prevenir futuras inundaciones.

  4. Inundación de 1975: Se registraron 150 mm de lluvia en un solo día, marcando un récord en ese momento.

  5. Inundación de 2023: Un evento significativo que afectó a la ciudad, aunque con menor impacto que el de 2025.

Estos eventos subrayan la vulnerabilidad de Bahía Blanca a las lluvias intensas, especialmente debido a su ubicación en la cuenca del arroyo Napostá y el canal Maldonado. Las obras de infraestructura han ayudado, pero los desafíos persisten, especialmente con el cambio climático. IA

viernes, 14 de marzo de 2025

PORQUE PASÓ LO QUE PASÓ

A unos dias de la gran lluvia que dejó a nuestra ciudad destruida, se empezaron a oir y leer, generalmente en las redes sociales y en todos los casos personas que no han sufrido grandes daños, distintos argumentos de porque pasó lo que pasó!

Lo cierto es que lo que pasó, pasó hace 80 o 100 años, y ocurrió también en otros lados, caso Epecuen, Chapalcó y otros lugares no poblados o poblados chicos, como Estación Lopez (Cerca de Tandil) en las cuales también hizo mucho daño. En el caso de los no poblados, es probable que jamás nos enteramos que sucedió.

En el caso Epecuen, avisaron los especialistas en la materia lo que se venia, que habia que hacer un terraplen porque cada 50 años mas o menos llovia mucho mas de lo esperado y esa laguna era la ultima grande de las llamadas encadenadas, por lo que se llenaria demasiado. Avisaron, pero como siempre en esos casos, se vive el hoy y no se considera el mañana. Y hoy es una ruina turistica! 

Otras opiniones echan la culpa a los Chemitrails o Estelas quimicas dejadas por los aviones. La verdad es que yo he visto ese tipo de nubes, que los que opinan asi muestran, cuando era chico: siempre me llamó la atención las formas de las nubes y he visto de todo! En general, los chemitrails son improbables, es decir, que no se puede probar o demostrar!

Pero, tenemos que pensar en Bahia Blanca! Con el dolor de las víctimas y sus pérdidas, una vez que vuelva todo a su normalidad, no construir en terrenos bajos, ni a la vera de canales ni arroyos, de todos modos, las autoridades deben  mantenerlos limpios!  Salvemosnos nosotros, los habitantes! Porque tambien avisaron, y el menor gasto y mejor obra era construir una represa en la zona del puente Canesa, pero el proyecto solo quedó como "de interes municipal" eso es: archivese. Se que hay demasiados conspiranoicos, pero demos bola a quienes tiran una idea factible y hagamosla.



sábado, 12 de agosto de 2023

FEDE X UN 40 POR CIENTO MAS PARA LOS JUBILADOS

 


Por lo visto, que sos buena persona, que sos de basquet, que te mandaste una fiesta nacional del camaron y el langostino única y seguramente envidiable por el resto de las fiestas nacionales del pais (conozco la de la manzana, la de la cerveza, la del ajo etc.) y fue la mas grande, vas a ser el próximo intendente de Bahia Blanca.

Y ya que estuviste en PAMI y hablas de tu apoyo a los jubilados y pensionados de esta zona, mostrales un mapa a quienes correspondan y enseñales que nuestra ciudad, coronel Rosales y Villarino están mas al sur que  Jacinto Arauz, que está en la Pampa y  nos corresponde el 40% mas en nuestros sueldos previsionales mas una baja en el precio de los combustibles. Aca ya hay gente luchando por eso: Esperamos tu ayuda, Federico Susbielles.

domingo, 6 de agosto de 2023

QUIEN LO IBA A CONTRADECIR AL LOCO


 

Héroe de las guerras de lndependencia, fundador de la ciudad de Bahía Blanca, una calle en Belgrano le concedió memoria imperecedera. Ramón Bernabé Estomba nació en Montevideo el 13 de junio de 1790. Era hijo de un inmigrante español y por parte de madre era tío de Bartolomé Mitre, quien rescató algunas de sus memorias.

Tanto Ramón como su hermano Juan Antonio adhirieron a las luchas libertarias de la patria naciente. Juan Antonio continuaría su carrera militar en la provincia Cisplatina, mientras que Ramón fue arrastrado por las guerras en un complejo periplo por tierras americanas.

En 1810, marchó como teniente del ejército auxiliar a las órdenes de Francisco Ortiz de Ocampo. En el interior del ex virreinato era menester imponer la revolución porteña.

Fue testigo del fusilamiento de Liniers y participó en la batalla de Suipacha, primera victoria de las tropas patrias. Continuó su carrera en el Ejército del Norte a las órdenes de Manuel Belgrano. Conoció la gloria de las victorias en Tucumán y Salta y el amargo sabor de la derrota en Vilcapugio (1 de octubre de 1813) y Ayohuma (14 de noviembre de 1813).

Durante la retirada, el entonces capitán de los dragones del Perú fue herido y tomado prisionero. Aquí comenzaron las penurias del joven Estomba, quien pasó los siguientes siete años de su vida en la Casamatas de El Callao. La suerte de los prisioneros criollos era nefasta, ya que eran considerados traidores a la corona, lo cual acarreaba las peores sanciones por parte de los realistas. Cualquiera que haya visitado las celdas de esta fortaleza solo puede atisbar las penas de estos prisioneros conviviendo en espacios reducidos, sucios, malolientes con ese frío húmedo que caracteriza las costas del Pacifico, bajo el permanente maltrato de sus carceleros. De los 1500 cautivos criollos, solo sobrevivieron 500… Nadie sale indemne de esta experiencia casi inimaginable para nuestras cómodas existencias del siglo XXI. En esta circunstancia es que uno puede comprender la resiliencia del hombre y su adaptación a la adversidad.

Estomba fue liberado el 12 de diciembre de 1820 e inmediatamente se incorporó al ejército del libertador San Martín. Participó de la toma de Lima (10 de julio 1821) y la toma del Callao. Pocos días más tarde, el mismo San Martín le otorgó los despachos del teniente coronel y la Orden del Sol. Continuó su carrera en las distintas contingencias de esta guerra de independencia del Perú con diversas  suertes. Presenció la defección de la división de Los Andes y el sacrificio del negro Falucho, un soldado porteño que se resistió a formar parte de este grupo de traidores, circunstancia que lo condenó a ser fusilado. Murió al grito de “¡Viva Buenos Aires!”. La idea de nación argentina estaba lejos de la mente de estos soldados. No peleaban por abstracciones como lo es un país, ellos luchaban por su patria chica, la ciudad que los había visto crecer. Gracias al testimonio de Estomba, su sobrino Bartolomé Mitre rescató la historia de este liberto a quien convirtió en símbolo de los afroamericanos que lucharon por la independencia americana.

Una vez más cayó prisionero de los españoles, pero logró huir en una audaz fuga en el pueblo de Matucana. Por su fuga los españoles fusilaron a los oficiales Prudán y Millán …

En 1824 pasó a las órdenes de Bolívar. Le cupo la gloria de estar presente en Junín (6 de agosto de 1824) y Ayacucho (9 de diciembre de 1824), las batallas que afianzaron la libertad americana. Sin embargo, Bolívar desconfiaba de los oficiales que habían servido bajo las órdenes de San Martín y en 1826, Estomba fue desterrado del Perú acusado de estar implicado con otros jefes argentinos en una conspiración contra el libertador venezolano. Por esta razón volvió a Buenos Aires, donde se puso a las órdenes del gobierno de Rivadavia. En 1827, marchó hacia Mendoza y San Juan en busca de voluntarios para la Expedición libertadora que enfrentaría al ejército del Brasil, pero la influencia de Facundo Quiroga, opuesto a las políticas del gobierno porteño, hizo  fracasar el propósito de su misión.

Ascendido al grado de coronel por el presidente Rivadavia, marchó frente al 7° de Caballería de Línea a la frontera sur de Buenos Aires, con asiento en el Fuerte Independencia (hoy Tandil). Siguiendo las instrucciones del ministro Balcarce, partió de dicho fuerte con la intención de instalar otra fortificación sobre la costa Atlántica que, con el tiempo, se convertiría en la ciudad de Bahía Blanca. Originalmente se llamó “Esperanza” al pueblo y “Protectora Argentina” la fortaleza. Como el pueblo prosperó, el 3 de mayo por decreto el gobierno nacional se le impuso el nombre de “Nueva Buenos Aires”. El entonces gobernador de la provincia de Buenos Aires, el coronel Dorrego (recordemos que el presidente Rivadavia se había visto obligado a renunciar en medio de un escándalo y el rechazo de la Constitución de 1826), elogió a los encargados de fundar esta nueva ciudad.

A pesar de la posterior caída de Dorrego y su fusilamiento, Estomba permaneció al frente de la frontera sur, lo que indica que aún su conducta era “normal” o tolerablemente normal.

En enero de 1829, Estomba se sumó a las tropas de su antiguo camarada, el general Juan Galo Lavalle, en su lucha contra los caudillos federales. En este nuevo puesto luchó contra los seguidores de Rosas. Antes de llegar a Dolores, que entonces era uno de los pueblos más progresistas de la frontera, comenzó a mostrar conductas anormales que llamaron la atención de sus subordinados. Se mostró cruel y autoritario, aplicando severas sanciones por faltas menores. Todos estaban atentos a estos exabruptos de su superior cuando un día de verano de 1829, Estomba se dirigió a la plaza de Dolores y colocó un cartel donde se leía: “Desde ahora, para siempre, hasta la muerte y más allá de la muerte, dejó el insignificante nombre de Ramón y me llamaré Demóstenes Estomba”.

El cartel, escrito de puño y letra, llegó a manos del general Paz quien ordenó la inmediata internación del coronel en el Hospital General de Hombres de Buenos Aires, de donde huyó creyendo estar preso en las Casasmatas de El Callao.

Falleció el 27 de mayo de 1829. Cayó fusilado en la calle, de donde fue recogido por la policía.

Este signo de megalomanía, al identificarse con el célebre orador ateniense, nos induce a sospecha que Ramón Bernabé Estomba padecía las fases finales de la sífilis, el cuaternario tan común en esos años (la mitad de los casos admitidos en los hospicios). Esta complicación final de la enfermedad venérea puede aparecer 10 a 30 años después de la infección. Es muy probable que la haya adquirido después de su reclusión. También su muerte fulminante pudo deberse a la ruptura de un aneurisma abdominal, otra complicación frecuente de la sífilis .

El delirio más frecuente de estos trastornos es la megalomanía, es decir que suelen creerse seres superiores que reaccionan violentamente si no se reconoce dicha superioridad.

Curiosamente esta tendencia al delirio megalomaníaco y la parálisis general progresiva disminuyeron su incidencia a principios del siglo XX antes de la aparición de Salvarsan, el primer compuesto efectivo para tratar al treponema pallidum, su agente causal. El mismo Emil Kraepelin –el psiquiatra más conocido en la Alemania decimonónica– reconoció  durante su visita a Javs, donde un porcentaje importante de la población estaba infectado por este treponema, que el delirio megalomaníaco era muy raro. Se supone que existió una mutación en el germen y su forma de expresar la enfermedad.

Por sus leales servicios al país, Estomba fue enterrado en el cementerio de la Recoleta, en un lugar que Rosas delimitó para los ciudadanos meritorios, a pesar que Estomba había pertenecido a la fracción unitaria que acompañó a Lavalle en su revuelta decembrista. Como jefe de la frontera sur, el coronel y el Restaurador de las leyes deben haber tenido un trato frecuente, de allí el respeto a este guerrero de la independencia.

En 1995 un grupo de habitantes de la ciudad fundada por Estomba reclamó los restos del coronel para que descansen en Bahía Blanca, pero poco quedaba del coronel, cuyas cenizas se había mezclado con la tierra de su enterratorio. Sin embargo, lo llevaron a la ciudad que fundó, convirtiendo el ánfora del predio de los ciudadanos meritorios en el cenotafio que recuerda la heroicidad del coronel y su locura.