¡Paren todo, suspendan el riesgo país y preparen los rosarios!
CASA ROSADA- En una muestra sin precedentes de concordia, afecto y profunda devoción, el presidente Javier Milei convocó a todo el pueblo argentino a unirse en una sola voz y una sola plegaria por la salud y el bienestar del papa León XIV. Sí, leyó usted bien: ¡por el papa León XIV! No por su rabino de cabecera.
Porque si algo le faltaba a esta vibrante etapa de la historia argentina para ser completamente inolvidable, era un salto temporal directo al siglo XIX. Mientras el país debate las reformas económicas, la inflación, los desempleos y los acuerdos internacionales, el Presidente ha demostrado una vez más estar varios siglos más adelante... o quizás varios atrás. Pero qué importan un par de cientos de años cuando la fe apura.
Fuentes cercanas al Ministerio de Capital Humano confirman que no se descarta enviar una comitiva papal a la mismísima Roma mediante diligencia o bergantín, mientras las masas abnegadas ya inundan las redes sociales preguntándose en qué iglesia hay que rezar la misa en latín para que la oración llegue con la fuerza debida.
"¡Toda la Argentina lo acompaña!", se escucha en los pasillos de Casa Rosada, donde ya se mandaron a confeccionar estampitas de León XIV para repartir junto con las guías de desregulación económica.
Desde las fuerzas de las fuerzas del cielo ya aclararon que el amor por León (sea el Papa León XIV o León XIV de la refundación liberal - perdón, refundición-) supera cualquier detalle histórico o nominativo. ¡Al fin y al cabo, lo importante es el espíritu!
Así que ya lo sabe, estimado ciudadano: apague la televisión, encienda una vela y súmese al clamor nacional. ¡Todo sea por la salud del pontífice y por no perder el ritmo de la agenda nacional!
