jueves, 3 de abril de 2025

TUVIMOS UN BALNEARIO UNICO

VER FOTOS El Balneario Epecuén, ubicado en la provincia de Buenos Aires, Argentina, fue durante gran parte del siglo XX un destino turístico de renombre internacional, considerado uno de los lugares más emblemáticos de la región. Su atractivo principal radicaba en las aguas del lago Epecuén, cuya salinidad extraordinaria rivalizaba con la del Mar Muerto, convirtiéndolo en un centro de salud y bienestar muy apreciado por quienes buscaban alivio para diversas dolencias, como el reumatismo y problemas cutáneos. Muchos elegian Epecuen durante sus vacaciones, por su infraestructura moderna para la época.

En su apogeo, especialmente entre las décadas de 1940 y 1970, Epecuén brillaba como un refugio de elegancia y diversión. Contaba con hoteles de lujo, restaurantes, balnearios y una infraestructura diseñada para atender a miles de turistas. La vida social del balneario era vibrante, con espectáculos, bailes y eventos culturales que atraían a visitantes de todas partes, deseosos de experimentar el encanto de este oasis.

El ambiente era mágico: las aguas reflejaban un cielo diáfano, mientras las tardes se llenaban de música y risas. Familias enteras disfrutaban de sus vacaciones en un entorno donde la naturaleza se conjugaba con la arquitectura moderna, dando lugar a una experiencia inolvidable. A solo unos metros de alli, se encuentra la hermosa ciudad de Carhué.

Sin embargo, la historia de Epecuén dio un giro trágico en 1985 cuando una inundación devastadora sumergió al balneario bajo las aguas del lago. Los edificios, las calles y los recuerdos quedaron ocultos bajo el manto de agua salada, marcando el fin de su esplendor y convirtiéndolo en un pueblo fantasma. En su momento, años después de la inundación, se realizó un anfiteatro con un gran escenario, donde funcionó el recordado festival Epecuén Rock, con grandes artistas invitados, a orillas del lago, donde el publico se bañaba y esperaba el inicio del festival. Desde la orilla se podian ver algunas ruinas que sobresalian del agua. Aunque con el tiempo las aguas retrocedieron, dejando expuestas las ruinas. Epecuén nunca volvió a ser lo que fue.

Hoy, las ruinas del balneario se han convertido en un destino turístico para quienes buscan explorar su historia y contemplar la melancólica belleza del lugar. Epecuén sigue siendo un símbolo de nostalgia y un recordatorio de la fugacidad de la gloria.

miércoles, 2 de abril de 2025

CONOCISTE A PATORUZÚ?

 Es sin duda uno de los personajes de historietas más famoso de la Argentina. Tanto que tiene una versión niño y otra adulto. Y hasta un padrino –Isidoro Cañones – que lo acompaña tanto en una como en otra versión.

Estamos hablando de Paturuzú- Paturuzito, el famosísimo personaje de Dante Quinterno. Descendiente de faraones, es el último de los Tehuelches Gigantes.

Llegó a Buenos Aires el 19 de octubre de 1928. Su arribo había sido anunciado en las páginas de Crítica de la siguiente manera: “Don Gil Contento adoptará al indio Curugua-Curiguagüigua”, “Mañana debuta el indio Curugua-Curiguagüigua”. Pero al recibirlo en la estación de ferrocarril, don Gil Contento, el protagonista de la tira, exclamó: “¡Al fin llegaste Patoruzú! ¡Te bautizo con ese nombre porque el tuyo me descoyunta las mandíbulas!”. Dicen que Dante Quinterno, su creador, se convenció a último momento de rebautizarlo y se inspiró en el nombre de una golosina de la época llamada “pasta de orozuz”, semejante a los polémicos caramelos “Media Hora”.

Patoruzú nació como personaje secundario de “Las aventuras de Don Gil Contento”, un porteño fanfarrón y chanta que recibía al indio a modo de herencia de un tío acaudalado. La tira se canceló a los dos días y Patoruzú reaparecería recién en septiembre de 1930, en las viñetas de “Julián de Monte Pío”, en el diario La Razón.

El primer Patoruzú era más bien bruto y taciturno pero creció hasta encabezar la historieta, a partir de 1931. Pocos años después, la leyenda del cacique sería reelaborada por última vez en las páginas de El Mundo a través de la figura del “porteño vivo” por excelencia: su padrino, Isidoro Cañones, un playboy alérgico al trabajo, aficionado al whisky, las minas y los autos deportivos, a quien el indio conoce como animador de un circo.

La vida de Paturuzú tiene grandes contradicciones. Por ejemplo, en la versión diminutiva, Patoruzito e Isidorito ya son compañeros de aventuras desde niños. ¿Cómo es eso? Simplemente la magia de la historieta.

La dupla protagonizó cuatro décadas de andanzas originales y llegó a vender 300.000 ejemplares semanales de su propia revista. Y ya llevan otras cuatro décadas más de reimpresiones, apenas actualizadas con el reemplazo de los nombres propios de la farándula y de algunas expresiones de antaño por otros más vigentes. Todo indica que los niños del futuro continuarán descubriendo el curioso argot del cacique Patoruzú, que amalgama expresiones de todo el territorio argentino. 

Sin duda, Patoruzu encarna al superheroe Argentino en su mayor dimensión. Es confiado, ingenuo, veraz y fuerte fisicamente, combate la mentira y delincuencia, metiendose en bretes que tal vez no les correspondan, pero no puede con su buen genio. Se extraña!

DIOS O BIG BANG

El origen y la naturaleza del universo han intrigado a la humanidad desde tiempos inmemoriales. Dos enfoques profundamente distintos se han desarrollado para abordar estas preguntas fundamentales: el Big Bang desde la perspectiva científica, y la espiritualidad desde una mirada filosófica y trascendental. Aunque ambos buscan explicar nuestra existencia, las diferencias en sus métodos, propósitos y fundamentos son marcadas.

El Big Bang es una teoría cosmológica que describe cómo el universo comenzó hace aproximadamente 13.8 mil millones de años. Según esta teoría, todo lo que conocemos estaba concentrado en un estado extremadamente compacto y caliente, que repentinamente se expandió, dando lugar al espacio, tiempo, energía y materia.

Las evidencias que sustentan esta teoría incluyen la radiación de fondo de microondas, la expansión observable del universo (según la ley de Hubble) y la distribución de los elementos químicos primordiales. Este enfoque es empírico, basado en observaciones, experimentos y pruebas repetibles, lo que lo convierte en una herramienta para entender la realidad física. (Nota de la redacción: Suena mas a teoria que a ley. No parece empirico y es indemostrable)

Sin embargo, aunque el Big Bang explica el "cómo", no aborda el "por qué". Preguntas como "¿Qué había antes?" y "¿Cuál es el propósito del universo?" quedan fuera de su alcance.

La espiritualidad, por otro lado, trata de responder las preguntas fundamentales desde una perspectiva filosófica y existencial. Muchas tradiciones espirituales y religiosas ven el universo como una creación con propósito, originada por una fuerza divina, conciencia universal o energía cósmica.

A diferencia de la teoría del Big Bang, la espiritualidad no depende de la evidencia empírica; sus fundamentos son la fe, la introspección y las experiencias personales. Su enfoque es subjetivo, y busca no solo entender el origen del universo, sino también brindar significado y dirección a la vida. La espiritualidad conecta a los individuos con algo más grande que ellos mismos, ofreciendo consuelo en preguntas sobre la moralidad, el destino y la existencia después de la muerte. El ser humano vivo, a diferencia de la teoria del big bang, es el centro del universo material en que existimos y depende de una fuerza mayor y espiritual..

Aunque parecen opuestos, el Big Bang y la espiritualidad no necesariamente están en conflicto. Muchas personas combinan ambas perspectivas en su búsqueda de respuestas. Por ejemplo, algunos ven el Big Bang como el mecanismo físico que utilizó una entidad divina para crear el universo, mientras que otros perciben la espiritualidad como un marco complementario para abordar los aspectos emocionales y éticos que la ciencia no puede cubrir.

En última instancia, el Big Bang y la espiritualidad representan dos formas de explorar el misterio del universo. Una se basa en los datos y la razón, mientras que la otra se fundamenta en el sentido y la conexión. Juntas, nos ofrecen una visión más completa de nuestra existencia en el cosmos.

HAY VIDA DESPUES DE ESTA VIDA

La pregunta sobre lo que ocurre después de la muerte ha acompañado a la humanidad a lo largo de su historia. Religiones, filosofías y ciencias han tratado de arrojar luz sobre este misterio, cada una desde su perspectiva única. Este artículo explora diferentes aproximaciones a una de las preguntas más trascendentales de la existencia.

En muchas religiones, la vida después de la muerte es un pilar central. Por ejemplo, en el cristianismo, el concepto de vida eterna se basa en la fe en Dios y la resurrección. En el hinduismo y budismo, el ciclo de reencarnación sugiere que las almas renacen en nuevas formas de existencia. Para los seguidores del islam, el más allá se contempla como un juicio donde las acciones en vida determinan el destino eterno.

Fuera del ámbito religioso, los filósofos han debatido la idea de la vida después de la muerte. Mientras Platón defendía la inmortalidad del alma como una forma de trascendencia, otros como Nietzsche adoptaron una visión más terrenal, enfocándose en el presente como la única realidad accesible. El existencialismo, liderado por figuras como Sartre y Camus, propone vivir plenamente la vida sin preocuparse por lo que podría ocurrir después de esta. 

Desde una perspectiva científica, no existen pruebas concluyentes que confirmen la existencia de vida después de la muerte. Sin embargo, estudios sobre experiencias cercanas a la muerte (ECM) han ofrecido relatos intrigantes que algunos interpretan como evidencia de algo más allá. Los neurocientíficos sugieren que estas experiencias pueden ser efectos del cerebro en situaciones extremas, como falta de oxígeno. Aún así, el debate está lejos de resolverse. Hay grupos basados en explicaciones antiguas, que aseguran que no se puede salir de este mundo en forma material, sino espiritual, lo que daria por tierra los viajes al espacio, ya que este seria un ambito energético solamente.

La incertidumbre sobre lo que ocurre después de la muerte puede ser desconcertante, pero también tiene un lado inspirador: nos lleva a reflexionar sobre nuestra existencia, nuestras prioridades y el legado que queremos dejar. Sea cual sea la respuesta, la búsqueda por entender este misterio sigue siendo una de las fuerzas que impulsan la curiosidad humana.

lunes, 31 de marzo de 2025

ENGLISH TOWN

Ubicado en el corazón de Bahía Blanca, en calles Brikman y Avda. Colon,, el Barrio Inglés es un testimonio viviente de la historia y evolución de esta ciudad bonaerense. Este pintoresco enclave, conocido formalmente como Barrio Parque, se caracteriza por su estilo arquitectónico británico y su atmósfera de tranquilidad, que lo convierten en un lugar único dentro de la región.

Orígenes del Barrio Inglés. El nacimiento del Barrio Inglés está profundamente vinculado al auge del Ferrocarril del Sud a finales del siglo XIX y principios del XX. Durante esta época, la ciudad vivió un crecimiento significativo gracias a la expansión ferroviaria, que atrajo a numerosos trabajadores extranjeros, entre ellos ingenieros y empleados británicos. Estas familias necesitaban un lugar para residir, y así surgió el barrio, diseñado al estilo de los suburbios ingleses, con casas amplias, jardines cuidados y calles arboladas.

Arquitectura y Patrimonio. Los edificios del barrio se destacan por sus fachadas de ladrillo a la vista, techos inclinados de tejas y amplios ventanales, elementos típicos de la arquitectura inglesa de la época. Muchas de estas casas han sido preservadas y restauradas, manteniendo el encanto original que las caracteriza. Además, el barrio alberga espacios verdes que invitan al paseo y a la contemplación, como plazas pequeñas y acogedoras.

El Barrio en la Actualidad. Hoy en día, el Barrio Inglés no solo es un sitio residencial, sino también un atractivo histórico y turístico. Su legado cultural es palpable, y recorrer sus calles es como viajar en el tiempo, a una época en la que Bahía Blanca era un punto neurálgico del comercio y el transporte en Argentina.

El Barrio Inglés representa una combinación perfecta de historia, cultura y belleza arquitectónica. Es un rincón que nos recuerda la diversidad de influencias que han moldeado a Bahía Blanca y que sigue siendo un lugar de orgullo para sus residentes. Sin duda, vale la pena descubrirlo y admirar su legado.



LA COOPE

 La Cooperativa Obrera Ltda., conocida como "La Coope" por los habitantes de la región, es un ejemplo destacado de economía solidaria en Argentina. Fundada en 1920 en Bahía Blanca, Provincia de Buenos Aires, esta organización nació con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de sus asociados, proporcionando bienes y servicios de calidad a precios accesibles. 

Desde sus humildes comienzos, La Cooperativa Obrera ha crecido exponencialmente, llegando a ser una de las cooperativas de consumo más grandes de América Latina. Actualmente, cuenta con más de 2 millones de asociados y opera más de 140 sucursales en cinco provincias del país, incluyendo Buenos Aires, La Pampa, Río Negro, Neuquén y Santa Fe. Sus tiendas no solo se dedican a la venta minorista de alimentos y productos de consumo diario, sino que también promueven iniciativas culturales, educativas y ambientales, fortaleciendo así el tejido social de las comunidades donde opera.

Uno de los pilares de la Cooperativa Obrera es su compromiso con los valores cooperativos, como la democracia, la igualdad y la responsabilidad social. A diferencia de las empresas tradicionales, las decisiones en La Coope son tomadas por sus asociados, quienes tienen voz y voto en las asambleas generales. Además, destina una parte de sus excedentes económicos al desarrollo de actividades comunitarias y proyectos sustentables. En el mes de agosto, hay devoluciones de dinero para sus asociados-clientes habituales. Se le descuenta en una compra. En algunos casos, la suma descontada es realmente importante.

En un mundo cada vez más dominado por grandes corporaciones, la Cooperativa Obrera demuestra que es posible competir en el mercado sin renunciar a principios éticos y solidarios. Su éxito radica en su capacidad para adaptarse a los cambios del entorno, sin perder de vista su misión original: mejorar la calidad de vida de sus asociados y contribuir al bienestar general de la sociedad.

La historia de la Cooperativa Obrera es un recordatorio inspirador de cómo la cooperación y el esfuerzo colectivo pueden generar un impacto positivo y duradero. Sin duda, "La Coope" sigue siendo un faro de esperanza para quienes creen en un modelo económico más justo y equitativo. Un evento solidario realizado por La Coope, es el redondeo, donde el cajero le pregunta al cliente si acepta y lo recaudado se destina a una ONG. 


domingo, 30 de marzo de 2025

MARATON ESPECIAL DE UN MUNDO PLANO (NAOV)

Aqui estan todas las pruebas de la tierra plana!

"EL NEGRO" SANTIAGO

Rafael Emilio Santiago, conocido cariñosamente como "El Negro," fue un periodista argentino que dejó una huella imborrable en Bahía Blanca y más allá. Nacido el 2 de septiembre de 1942 en Ingeniero White, Santiago se destacó por su estilo único, lleno de ironía, mordacidad y una capacidad inigualable para interpretar la realidad.

Su carrera comenzó en emisoras locales como LU3 y LU7, pero fue en LU2 donde consolidó su legado, siendo jefe de deportes y conductor del programa "Equilibrio," que paralizaba la ciudad cada mañana. Eran diez minutos de comentario sobre un tema interesante para la sociedad deportiva, a las once menos diez de todas las mañanas de lunes a viernes. Además, fue corresponsal de Clarín y comentarista en Radio Continental, cubriendo eventos deportivos de talla mundial como Juegos Olímpicos y Mundiales de Fútbol.

Santiago también fue testigo privilegiado de la época dorada del básquet bahiense, observando de cerca las gestas de figuras como Alberto Pedro Cabrera y Emanuel Ginóbili. Su estilo analítico y ácido lo convirtió en un referente no solo del periodismo deportivo, sino también de la vida cultural y social de Bahía Blanca.

Falleció el 14 de abril de 2021 a los 78 años, dejando un legado que sigue vivo en la memoria de quienes lo admiraron. Su voz inconfundible y su capacidad para conectar con la audiencia lo convierten en un ícono eterno del periodismo argentino.