martes, 6 de octubre de 2026

¿FUE A RETIRAR A SU SOBRINO O A SALITA CELESTE?

Bahía Blanca. En un conmovedor (y completamente descontrolado) gesto de compromiso con la educación temprana, un automovilista bahiense demostró este martes que los límites de velocidad y las paredes de ladrillo son solo sugerencias conceptuales cuando de aprender se trata. En realidad no se sabe si queria entrar a salita celeste o retirar a su sobrino (Era el tio) aunque llegó un poco tarde.

El vehículo, que aparentemente sufría un ataque de ansiedad por matricularse en el ciclo lectivo, decidió ignorar el portón de entrada y concretó un estacionamiento "puerta a puerta" —literalmente atravesando la pared— dentro de un jardín de infantes de la ciudad.

Testigos presenciales afirmaron que la maniobra no figuraba en ningún manual de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, aunque hay que reconocerle al conductor cierta precisión: logró colocar el coche a centímetros del rincón de los juguetes sin tocar un solo bloque de Rasti.

"Escuchamos el frenazo y de repente teníamos un motor cuatro cilindros haciendo la ronda habitual de los chicos", comentó un vecino de la zona, aún intentando entender si el auto buscaba ingresar a la salita de tres o si solo intentaba esquivar los pozos habituales del asfalto bahiense tomando un atajo creativo.

Afortunadamente, el insólito episodio no dejó heridos, aunque las maestras parvularias ya están evaluando si ponerle "carita triste" en el cuaderno de comunicaciones por la mala conducta al volante o si directamente quitarle la merienda.

Por su parte, los mecánicos de la grúa municipal llegaron al lugar no para remolcar el coche, sino para verificar si el vehículo ya había aprendido las vocales. El conductor, por su parte, prefirió no dar declaraciones, aunque no se descarta que su próxima maniobra sea intentar hacer la VTV dentro de una verdulería.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

DEJA TU COMENTARIO