¡Extra, extra! En una nueva edición de “Formas extremas de estacionar en Bahía Blanca”, un joven conductor decidió que el asfalto local era un lugar sumamente cómodo para recuperar las horas de sueño perdidas.
Bahia Blanca- Ocurrió hoy lunes, cuando nuestro descansado protagonista transitaba al volante. Al parecer, la cama de su casa le quedaba demasiado lejos, la almohada no tenía la firmeza adecuada y el mullido abrazo de Morfeo pegó más fuerte que una maniobra de emergencia.
Fase 1 (Pestañeo): "Un segundo cierro los ojos, no pasa nada..."
Fase 2 (Impacto): Chocó contra dos vehículos estacionado que, muy desubicados, cometieron el delito de estar parados donde nuestro adormilado chofer decidió trazar su trayectoria.
Fase 3 (Giro dramático): El auto volcó espectacularmente, quedando patas para arriba como un escarabajo confundido.
Por milagro de la física (y quizás por haber dormido tan relajado que no opuso resistencia al choque), el muchacho salió prácticamente ileso. Eso sí, el susto no se lo saca ni el mejor café cargado de la ciudad.
Personal de Defensa Civil, Control Urbano y la Policía llegaron al lugar no solo para prestar asistencia, sino para corroborar que, efectivamente, la siesta bahiense no perdona horario ni lugar.
Moraleja de la jornada: si tenés sueño, tirá las sábanas, no el auto.
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