Por nuestro
corresponsal en el Espacio Exterior (y zonas aledañas a Laguna del Sauce)
URUGUAY- En una revelación geopolítica y astronómica que ha dejado a la NASA considerando seriamente cerrar sus oficinas para dedicarse al cultivo de lechugas, el legendario rey del café-concert, Carlos Perciavalle, acaba de soltar la bomba del siglo: los extraterrestres ya están entre nosotros y su enlace estrella en la Tierra no es otro que Donald Trump.
Según el Capo
del Humor, seres de luz con tecnología milenaria cruzaron galaxias, esquivaron
agujeros negros y viajaron millones de años luz para decir: “Che, ¿quién es
el muchacho del jopo amarillo? A ese lo queremos de interlocutor”.
Un plan utópico con un mediador insólito. De acuerdo con las altísimas fuentes intergalácticas del capocómico, las intenciones de los alienígenas son impecables: quieren un planeta donde la gente viva en paz, se eliminen las bombas atómicas y las riquezas se repartan de forma equitativa entre todos los habitantes de la Tierra.
Ante semejante
agenda de justicia social, fraternidad y reparto de bienes, la diplomacia
cósmica analizó meticulosamente las opciones de la humanidad y decidió que la
persona ideal para encabezar este proyecto de desarme y redistribución
socialista es... un magnate inmobiliario multimillonario, famoso por construir
muros y amenazar con apretar el botón nuclear en las redes sociales. La lógica
alienígena es, verdaderamente, insondable.
“Justamente una persona que no es de mi simpatía, Donald Trump, es uno de los principales contactos con los extraterrestres”, aclaró Perciavalle, dejando entrever que ni siquiera los visitantes de la galaxia Andrómeda tienen un gusto impecable para elegir amigos.
Se viene el "Antes y Después" antes de fin de año. Pero las revelaciones no terminaron ahí. Perciavalle predijo que antes de que termine el año seremos testigos de un acontecimiento impactante que marcará un "antes y un después" en la historia de la humanidad.
Las
especulaciones en los pasillos de las principales cancillerías del mundo ya
comenzaron:
- ¿Aterrizará
un platillo volador en la Quinta de Olivos?
- ¿Veremos a
Trump inaugurando una torre de lujo con vista al mar en Marte?
- ¿O acaso
los alienígenas le pedirán a Carlitos que organice un espectáculo de
café-concert en la Luna?
"No tengo nada que perder" Frente a las inevitables miradas de incredulidad, el artista de 87 años se mostró imperturbable: “Si esto se me ocurría hace cinco años, me habrían hospitalizado. Hoy ya se habla de otra manera. Además, no tengo nada que perder; tengo 87 años y soy respetado en universidades del exterior”. O sea: Me chupa un huevo hablar pelotudeces a esta edad.
Y tiene toda la
razón. Si la geopolítica mundial actual ya parece escrita por un guionista de
comedias de absurdo, que un marciano aterrice en la Casa Blanca para pedirle
consejos sobre la paz mundial a Trump suena, honestamente, como la noticia más
coherente de la semana.
Ajusten sus
cinturones y preparen sus antenas: según Perciavalle, el fin del año promete ser
alienígena, disparatado y, sobre todo, muy copado.
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